Un wild pitch de Guadalupe Chávez con las bases llenas le dio la victoria a los Charros de Jalisco, 12 carreras por 11, sobre los Tomateros de Culiacán, y los dirigidos por Benjamín Gil levantaron, en su feudo del Estadio Panamericano de esta ciudad, su primer trofeo de Campeón en la historia de la Serie del Caribe.
Con la Regla del Corredor Fantasma, Tomateros tomó ventaja en la parte alta del décimo episodio, pero los Charros respondieron con dos anotaciones, anotadas por Julián Ornelas y Michael Wielansky, ambas producto de lanzamientos descontrolados del pitcher Guadalupe Chávez.
La victoria de los Charros no solo significó el campeonato, sino que dejó varios registros para la historia. El equipo se convirtió en el sexto en proclamarse campeón jugando en su propia ciudad.
